viernes, 29 de enero de 2010

5. El Hombre de la Luna

" Mientras que el hombre de la luna barre su casa, yo busco la manera de preparar un viaje. ¿Que Irónico, no? El trabaja todo el tiempo, yo no hago nada. El si es un obrero de verdad. A veces me da envidia!!!."
Att: Una Antojada Advenediza...


Cuando llama a molestarlo, el con su escoba en la mano le contesta: tan solo no es nada. Y mientras que ella anda intentando inundar el planeta, el tan solo barre y barre mientras la espera. A veces se pregunta, ¿como es que soporta tanto? y mas aun, ¿de donde le sale tanta paciencia?; pero el jamás le responde y tan solo aduce que la paciencia es suya, y que el que no lo sabe es el (el siempre se pregunta como es que ella lo aguanta y aun sigue hay), y no ella.

A veces, quisiera que con su maquina lunar, saliera a visitarla, así como esa vez que la acerco hasta la tierra dejando su cama a la deriva. Y que quizá se quedara para tomar te con ella, o mejor chocolate, chocolate caliente, así, como en la luna. También, que juntos armaran un nuevo rompecabezas con piezas de ambos; y al partir cada uno se llevara una parte, y al volver a verse en la tierra o la luna, mutuamente las juntaran y volviera a ser uno. Y volvieran ser uno... como un día, no se cual, un hombre de la luna y una princesa dicen por hay que serán uno

Y también quisiera que se cansara de ella (que extraño, ¿no?), eso lo ha intentado una y mil veces, pero jamás sucede, jamás. Aunque lo quiera, no pasa. Después de todo, y después de tanto tiempo de lanzar bombas, de atacar de frente, de escribir sentencias, de irse y volver, de olvidar su nombre, de gritar muy fuerte, de buscar veneno, de sacarlo, esta es la hora que aun no logra hacer que se valla. Y a medida que lo intenta ha llegado a comprender que jamás se ira.

Como Hombre de la luna, ella se ha dado cuenta que el ha adoptado la paciencia para esperar eternidades, ha adquirido la fuerza para llevar el mundo, y a logrado la capacidad para aguantarlo todo, entre esas, para aguantarla a ella; para seguir soportando su extrañeza y no salir corriendo ante su locura.

Ha!, tan solo quisiera irse a vivir a la luna, es un lugar tan bonito… Tener la paciencia…. O bueno, llenarse de paz y mansedumbre para esperar que el hombre de la luna tenga vacaciones, bueno, si es que eso es posible; haber si viene hasta acá… jajaja… (Bueno que no se le noten las ganas de volver, jajaja)

Que igual, ella debería estar trabajando como el por un mañana mejor, por su futuro; en vez de intentar andar planeando viajes para los cuales no esta preparada aun. Ella debería barrer su pequeño planeta y tenerlo impecable como el lo tiene. Debería estar preocupada por coordinar con Dios en vez de meterse en vaca locas, porque sin su permiso, ni viaje, ni planes. Debería….

Debería tomarse las cosas con calma y vivir la vida frescamente, tal cual como lo hace el; se la pasa barriendo tranquilamente la luna sin molestar a nadie, sin inmutarse (eso es desagradable aunque necesario), caminando lento pero seguro, haciendo bien su trabajo (y por ello ganándose su admiración)

Y bueno, ya que cito lo que hace y lo cito a el, me atreveré a decir quizá la única cosa que piensa de el si le pidieran algún día explicarlo o mejor aun describirlo: “El hombre de la luna, tiene un corazón digno de toda mi admiración, de todo mi respeto y de todo mi cariño (aunque con el no hable de eso, y quizá el no lo acepte si se llegara a enterar )”. (tal parece que lo quiere....)