martes, 29 de mayo de 2012

16. Yo Tan Solo Queria Observar el Futuro

Parado sobre los rieles del tren, observaba con mis binoculares el paso de los animales silvestres por los pedregales mientras pensaba  en lo solo que se estaba en un lugar como este. Era un lugar desértico y agreste donde además del pasar de los animales cualquier sonido era extraño y hasta un poco asustador. Yo lo sabía y sin embargo no me importaba; tan solo quería ver el futuro y me habían dicho que los trenes, eran el futuro.
Si bien era cierto que el estar parado sobre las vías del tren era algo peligroso, también se sentía como algo emocionante, y mas para alguien que soñaba con ver un tren de frente, envistiendo el mundo desde su nariz. Y también era cierto, que era igual de peligroso el estar en plena vía solo, en especial por las aves rapaces y los lobos feroces, ¡pero que importaba!, en esos momentos, tan solo importaban mis binóculos, el futuro y mi deseo…
Al tren, lo llevaba esperando un promedio de 4 horas (como unas mil semanas para mí),  y por ello no quitaba mis ojos de enfrente ni apagaba mis oídos; en cualquier momento, podría pasar el tren. Y no es que a mi me gustaran los trenes (bueno, yo nunca había visto uno), tan solo es que yo quería ver el futuro. En mi corta vida, lo único que había visto era el presente porque el pasado que también existía no podía verse, y de él tan solo conocía las historias que decía la gente.
En cambio, según lo que escuchaba a los mayores, el futuro podía visualizarse, sentirse y hasta tocarse; incluso oírse llegue a oír yo; todos hablaban de el como si ya existiera, como si el mismo hablara y les contara cosas. Era por lo mismo que me interesaba ver el tren, el primer tren en entrar en funcionamiento en el mundo, porque ese futuro tan renombrado, seria real para mí.
El tiempo pasó y se hizo de noche, y yo seguía con mis binoculares parado en los rieles, escuchando buitres volar y esperando ese sonido que estaba en boca de todos: el TUT! TUT! mas el CHUCU CHUCU CHUCU! que eran ya, sin haber realizado su primer viaje, insignia del ferrocarril. Estaba cansado, hambriento y con bastante sueño, pero no me iba a rendir; seria el primer niño del mundo en ver un tren. Y mientras muchos estarían tomando la merienda, o haciendo sus deberes en casa, a mis cortos 5 años, yo seria el héroe que estaría allí.
Entonces, como por arte de magia llego. ¡CHU CHU! CHU CHU! Sonó de repente.  Yo no podía de la felicidad. Saltaba, gritaba, daba vueltas en mi puesto y volvía a acurrucarme con mi par de binoculos para no perderme ni un solo momento de tal acontecimiento. El sonido se hacia más fuerte y el ¡CHUCU CHUCU CHUCU! Se sentía cada vez más cerca.
De repente, tuve miedo; eso que se veía venir ante mis ojos parecía una enorme mole capaz de aplastar todo lo que tuviera a su paso, comencé entonces a entender el porqué de los adultos cuando hablaban del miedo al futuro y al porvenir, pero igual decidí no rendirme; había esperado 6 horas por esto y nada me iba a detener. Segundo a segundo, el miedo y también los nervios crecían incesantemente así como crecía la emoción. 
Entonces lo vi, en verdad lo vi, y fue hay cuando mi cuerpo por acto de reflejo me aparto de la vía sabia y prudentemente. Era tan hermoso; grande, negro con gris, brillante, metalizado… poderoso e imponente como solo las grandes cosas de la vida saben serlo. Tal como lo había escuchado de la gente.
Lastima que todo hubiera durado tan poco; el tren aunque largo, era rápido muy rápido y por ello paso a toda prisa ante mis ojos.  Igual, no podía de la emoción y sentía que mi cuerpo iba a desmayarse de felicidad; no se cuantos niños habrían dado lo que fuera por un momento como este, pero yo, yo estaba seguro de que no necesitaba nada mas en el mundo. Si bien, había regresado al presente, gris, oscuro y frio por ser de noche, agreste por aquel paraje y además solitario, estando yo en estado de peligro, podría darme el lujo de decir toda mi vida que por un instante, el tan anhelado futuro, había compartido un segundo de existencia conmigo.

1 comentario:

satsang dijo...

Si no estamos preparados para el Futuro tan anhelado que deseamos......este nos aplastara dejándonos en la vía sin ganas de volver a empezar