jueves, 13 de junio de 2013

18. Continuo discontinuo

Son las seis de la mañana. Corro por todas partes buscando el par de medias grises de mi abuelo. El cielo está despejado y hace un clima templado y seco. Estoy de afán.
Desayuno un huevo frito sin sal sobre una rebanada de pan con mantequilla untada de queso crema. No tengo ganas de salir. Todo lo veo borroso. Tengo demasiado sueño.
Tengo una cita con un importante empresario dueño de varias pastelerías. He decidido vestirme de rosa con azul petróleo. Escucho La novena sinfonía de Beethoven. Estoy de mal genio.
Me siento algo mareada. Veo mariposas entre el chocolate que me estoy tomando. El reloj corre muy rápido. Tengo que salir a las seis y media.
Por fin encontré las medias, ahora me hacen falta los tacones azules. Necesito lavarme los dientes. El nombre mi cliente es Antón. Anoche diseñe toda la noche y dormí poco. Parece que no alcanzo a lavar los platos.
Me puse algo de pestañina y labial rojo. He decidido tomar un taxi para no legar acalorada. Debo llamar a mi madre cuando vuelva a la casa. Espero tener una reunión rápida.
No me gusta vestirme elegante. Sigo corriendo de aquí para allá por uno u otro motivo. Siento que las medias me incomodan. Debería sentirme nerviosa pero no lo estoy. Faltan 5 minutos para irme.
Le puse comida a los peces. Estoy venciendo mi malestar matutino. Pienso muchas cosas al tiempo. Siento que me veo absolutamente fantástica.
Tengo una hora para llegar. La vecina no me habla. Le eche mucho limón a la zanahoria del desayuno. Ojala me vaya bien y acepten mis ideas.
Necesito plata. Me siento extraña. Quiero unos platos de la vajilla corel de mi tía. Todo me da vueltas. He dejado la cocina sucia.
Es hora de irme. He tenido un buen comienzo de día. Me alegra tener un cielo tan azul. Mi ánimo ha ido mejorando así como mi estado físico y mi salud..
Volveré para contar como me fue. Nadie me espera en casa. Espero verme bien con esta falda. Esto es todo lo que tengo. ¡Clac!